Simpecado de gala

FOTO 19El Simpecado de gala de la Hermandad de Ntra. Sra. del Amparo, el último de los grandes en palabras de Juan Martínez Alcalde, es una hermosísima obra neoclásica, con reminiscencias barrocas, que destaca por su tamaño y por la riqueza del tejido de soporte y del bordado, a base principalmente de huevecillos, talcos, pedrería, canutillo, cartulinas y unas diminutas lentejuelas. Fue realizado en el taller de bordado de Francisca de Paula Zuloaga, siendo estrenado en los cultos del Patrocinio de 1807. La magnífica restauración realizada por de D. José Ramón Paleteiro en 2007, conservando el tejido base de tisú adquirido en 1804, ha puesto de relieve fundamentalmente las horas de trabajo y la delicadeza y dedicación de aquellas oficialas que trabajaron en el bordado de la pieza, así como la calidad de los materiales.

La vara de plata que ha llegado hasta nuestros días, y que ciertamente sorprende por su extrema longitud (343 cm.), posee marcas de autoría en un único cañón PALOMINO (autor) y GARCÍA 10 (contraste) lo que lo fechan en los finales del s. XVIII o comienzos del s. XIX, prácticamente contemporáneo del Simpecado. Los cañones muestran la naturalidad de la plata lisa, esaltada por unos adornos simples en forma de pabellón que los circundan y que junto a los nudetes que separan los diferentes cañones muestran sin distracciones la estructura formal de la obra, característica puramente neoclásica. La cruz que remata el asta es igualmente sencilla, de líneas rectas y con breves adornos incisos apenas visibles. Parece más antigua. En el crucero presenta dos medallones, mostrando el corazón alado en un lado y una María en el otro. La cruz carece de marcas. Asta y cruz fueron restauradas en 2007 por Joaquín Ossorio.

El lienzo del Simpecado es obra documentada del pintor Salvador Gutiérrez (1805). Fue restaurado en 2007 por Almudena Fernández y José Joaquín Fijo.

La riqueza de la pieza denota la importancia que entonces tenía la celebración del Rosario por las calles de la Feligresía, en el que este magnífico estandarte, acompañado por faroles, hacía estación en diversos templos cercanos mientras se cantaba el Santo Rosario por hermanos y devotos de la Santísima Virgen del Amparo. Actualmente sale cada año en la Procesión del segundo domingo de noviembre acompañado por cuatro característicos faroles en forma de estrella. Durante el año se encuentra en el mismo templo parroquial en su Simpecadera, situada en la nave del Evangelio, en el arco que daba acceso desde el templo al desaparecido claustro conventual de San Pablo el Real.

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